Madrid se pone a 300: la Fórmula 1 aterriza en la capital

Madrid se pone a 300: la Fórmula 1 aterriza en la capital

45 años después, la Fórmula 1 regresa a Madrid con el MADRING, un circuito de 5,4 kilómetros y 22 curvas que ya tiene las entradas agotadas.


Hay ciudades que esperan una vida entera para volver a ver pasar un Fórmula 1. Madrid llevaba 45 años con la cuenta pendiente. Este viernes, 11 de septiembre, se acaba la espera.

Los primeros monoplazas saldrán a pista en MADRING y la capital estrenará oficialmente el FORMULA 1 TAG HEUER GRAN PREMIO DE ESPAÑA. Tres días de carreras, ruido, gasolina, hospitality, conciertos, gastronomía y una invasión de aficionados que promete dejar pequeña la zona de IFEMA y Valdebebas.

Las entradas están agotadas y la organización calcula alrededor de 350.000 asistencias acumuladas durante el fin de semana, con hasta 130.000 personas cada día. Más del 60% del público será español, mientras que cerca del 40% llegará desde otros países. Reino Unido, Estados Unidos y México encabezan la lista internacional.

Madrid juega en casa: más del 40% de los aficionados procede de la Comunidad de Madrid y la capital aporta por sí sola cerca de un tercio del público.

Y hay otro nombre que tendrá todos los focos encima: Carlos Sainz. El madrileño disputará por primera vez un Gran Premio de Fórmula 1 en su ciudad. Sus entradas también están agotadas.

De aquel Jarama a MADRING: 45 años de espera

Para entender lo que empieza este fin de semana hay que rebobinar hasta 1981.

La última vez que la Fórmula 1 compitió en Madrid fue en el circuito del Jarama, cuando Gilles Villeneuve se llevó la victoria en una carrera que ya forma parte de la historia del automovilismo. Desde entonces, la capital se quedó fuera del calendario mientras Barcelona se convertía en la sede habitual del Gran Premio de España.

La idea de devolver la Fórmula 1 a Madrid empezó a coger velocidad mucho antes del anuncio oficial. IFEMA llevaba años trabajando en un proyecto que pretendía utilizar su capacidad para organizar grandes acontecimientos y convertir el Gran Premio en algo más amplio que una carrera.

El anuncio llegó finalmente el 23 de enero de 2024: Madrid tendría Fórmula 1 desde 2026 y durante diez años, hasta 2035. El acuerdo entre IFEMA MADRID y la Fórmula 1 contemplaba un nuevo circuito alrededor del recinto ferial.

Pero había un problema bastante grande aparcado en Barcelona.

El primer atasco estaba en Montmeló

Cuando Madrid consiguió el acuerdo con la Fórmula 1, el Circuit de Barcelona-Catalunya todavía tenía contrato hasta 2026.

Durante meses se habló de qué ocurriría con el Gran Premio de España. Madrid entraba en el calendario, pero la Fórmula 1 no quería convertir el campeonato en una colección infinita de carreras dentro de un mismo país.

De hecho, el retraso en hacer oficial el acuerdo madrileño estuvo relacionado con esta situación. El contrato de Barcelona y los límites del calendario hicieron que durante meses hubiera más incógnitas que certezas.

Finalmente, Madrid consiguió su sitio y Barcelona tampoco desapareció del mapa. El Circuit de Barcelona-Catalunya seguirá acogiendo carreras en determinadas temporadas bajo un nuevo acuerdo de alternancia.

Madrid, por tanto, no le ha quitado simplemente el Gran Premio a Barcelona. La Fórmula 1 ha terminado montando un tablero bastante más complejo, con dos escenarios españoles dentro de sus planes.

Y entonces tocó construirlo

Con el contrato firmado había que hacer algo bastante sencillo sobre el papel: construir un circuito de Fórmula 1 prácticamente desde cero y tenerlo preparado para septiembre de 2026.

MADRING se extiende por el entorno de IFEMA y Valdebebas, con parte del trazado pasando por zonas de recinto ferial, vías públicas e incluso bajo la M-11. Son 5,4 kilómetros, 22 curvas y velocidades que pueden superar los 300 km/h.

La obra tampoco fue precisamente poner cuatro vallas y pintar una línea blanca.

Durante la construcción hubo que mover alrededor de un millón de metros cúbicos de tierra, adaptar infraestructuras y resolver una compleja integración entre zonas ya construidas y el nuevo circuito. Los trabajos llegaron a acumular retrasos y obligaron a ajustar calendarios para llegar a tiempo a la cita de septiembre.

Y todavía quedaba otro capítulo bastante más jugoso.

La Monumental, la curva que quiere ser la estrella

Si MADRING tiene una postal, probablemente sea la curva 12.

La han bautizado como La Monumental y sus cifras son bastante salvajes: 547,82 metros de longitud, hasta un 24% de peralte y unos diez metros de desnivel entre su parte inferior y superior.

Los monoplazas pasarán alrededor de seis segundos girando sobre ella antes de lanzarse hacia uno de los sectores rápidos del circuito. Es la curva peraltada más larga del Mundial y uno de los elementos que hacen que MADRING tenga una personalidad bastante distinta a la de un circuito urbano convencional.

Hay cambios de rasante, curvas enlazadas, frenadas fuertes, ángulos ciegos y muros muy cerca de la trayectoria. Carlos Sainz ya ha comparado el carácter del trazado con circuitos como Bakú y Yeda.

Traducido al idioma de la grada: aquí un pequeño error puede salir caro.

Madrid quiere algo más que una carrera

MADRING nace con otra idea en la cabeza: que el Gran Premio empiece mucho antes de que se encienda el semáforo.

La gastronomía, la música, las Fan Zones, los espacios de hospitality y diferentes propuestas de ocio llevarán referencias a Madrid y España. La organización quiere que el público tenga motivos para quedarse alrededor del circuito durante todo el día.

La apuesta económica también es considerable. Las estimaciones oficiales hablan de unos 450 millones de euros de impacto anual y alrededor de 8.000 empleos directos. Estudios más recientes elevan la previsión hasta 467 millones y cerca de 8.850 empleos.

El Ayuntamiento calcula, además, unas 345.000 personas durante los tres días.

Eso tiene una consecuencia bastante evidente: Madrid va a estar hasta arriba.

El gran examen empieza mañana

El circuito ya está prácticamente preparado. Los motorhomes han comenzado a ocupar su sitio, los equipos descargan material, los garajes se llenan de mecánicos y las gradas reciben los últimos retoques.

La ciudad también prepara un dispositivo especial de transporte. Metro, Cercanías, EMT y lanzaderas tendrán refuerzos durante todo el fin de semana. MADRING estará dividido en dos zonas, Norte y Sur, que no estarán comunicadas entre sí para los peatones. La entrada de cada aficionado determinará por dónde deberá acceder.

Y mientras Madrid organiza semejante tinglado, hay una pregunta que solo podrá responder la pista:

¿Qué coño va a pasar cuando 20 monoplazas entren por primera vez en La Monumental?

Mañana, viernes 11 de septiembre, empiezan los entrenamientos.

El domingo llegará la carrera.

Después de 45 años, Madrid vuelve a tener Fórmula 1.

Y esta vez no viene de visita.